M.A.S.H.

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Durante doce años esta serie sobre un grupo de doctores que trataban de tomarse la vida con humor en medio de los horrores de la Guerra de Corea, hizo las delicias de los televidentes. Su origen está en la exitosa película realizada en 1970 por Robert Altman (Pret-a-porter), que protagonizaron Donald Sutherland y Elliot Gould, y que derrochaba una caústica mirada liberal y antibeliscista.

La versión televisiva, creada por Richard Hooker y producida por la 20th Century Fox, mantiene los personajes principales y las situaciones clave del filme, y los adapta al esquema de la comedia por capítulos (de 25 minutos). Así, a lo largo de los 251 capítulos exhibidos originalmente entre 1972 y 1983, desfilaba un peloton de graciosos caracteres liderados por un grupo de médicos cirujanos destinados en el Hospital Quirúrjico Militar 4077: Benjamin “Halcón” Pierce (Alan ALda), John “Trampero” McIntire (Wayne Rogers) y B.J. Hummicut (Mike Farrell). Junto a ellos, y a veces víctimas de sus jugarretas, estaban Margaret “Labios Calientes” Houlihan (Loretta Switt) y su amante furtivo, el mayor Frank Burns (Larry Linville).

Su único modo de sobrevivencia era la ironía. La principal gracia es que, junto a la constante sátira de un grupo de personajes que trataban de hacer lo mejor posible su trabajo -salvar vidas- en una guerra, donde el objetivo principal es justamente todo lo contrario, había también una gran preocupación por los personajes. Por muy extravagantes que fueran, éstos eran tratados de forma muy humana y realista. Como Maxwell Klinger (Jamie Farr) un gay de origen libanés que, con el fin de ser declarado loco y enviado de vuelta a casa, se paseaba por el campamento vestido con ropa de mujer. O el inigualable Radar (Walter O’Reilly), secretario de la compañía, tan ingenuo como buena gente.

A ellos les pasaban cosas. Evolucionaron, cambiaron, operaron heridos que venían del frente, destilaron su propio whisky, se emborracharon, persiguieron enfermeras, murieron o regresaron al hogar. La serie marcó un hito y su último capítulo fue uno de los primeros en romper récords de audiencia (antes que lo destronaran, primero Dallas, y luego Cheers).

Un dato curioso. El personaje de John McIntire, al que sus amigos llamaban “Trampero” y estaba encarnado por Wayne Rogers, es el mismo que se repitió, después en otro programa televisvo. Pernell Roberts, el mayor de los hermanos Cartwright en Bonanza, hacía del mismo personaje pero algo mayor, un cirujano que alguna vez estuvo en la Guerra de Corea, en la serie Hombres de Blanco.

Transmitida en Chile por Canal 13.

One Comment to “M.A.S.H.”

  1. ESTA ES UNA SERIE , DE LAS CUALES MUESTRA UNA RELIDAD QUE FUE MUY FUERTE Y A LA VEZ TENIAN ESE TOQUE DE UMOR , PERO TAMBIEN HABIA SITUASIONES EN LAS CUALES NOS DEJABA PENSANDO….. HERMOSA SERIE , OJALA LA VOLVIERAN A DAR

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