40 Hitos de la Televisión Chilena (Tercera Parte)

21 – Vamos a ver

“Mi sueño hasta ese minuto era hacer un programa como Vamos a ver“. Con esa frase, Raúl Matas refleja lo que significó para su carrera realizar durante seis años uno de los estelares más vistos de la televisión chilena de fines de los setenta. Artistas de la talla de Sophia Loren eran el plato fuerte de cada capítulo del espacio realizado por TVN. “Había tanto dinero en esa época, el peso estaba a la par con el dólar que era muy fácil traer a gente de renombre… eso, por supuesto, nunca lo contamos en aquellos años”, recuerda Matas. A la hora de hablar de anécdotas imborrables, surge la imagen de Grace Jones comiendo una planta o el día en que debido a un incendio en el restaurante Camino Real, lugar desde el que transmitían, los tramoyas del canal tuvieron que realizar en Chile Films una copia exacta del salón principal para seguir funcionando. Con cierta melancolía, Matas sentencia: “Eran años glamorosos para la televisión”.

22 – Sabor Latino

1981 era el año del destape. Las vedettes y bailarinas colmaban los estudios del canal nacional para participar en el programa de Antonio Vodanovic. Eran momentos difíciles para el régimen militar, como recuerda el director Sergio Riesenberg: “Yo sabía que no íbamos a tener ningún problema con el gobierno por mostrar pechugas. El programa obedecía a la necesidad de distraer la atención, de responder a un caos económico que se estaba generando en Chile. No fue casual que el Almirante Merino y la señora Lucía Hiriart estuvieran sentados ahí, en primera fila. A mí me pidieron un programa que hiciera impacto, que postergara el alza del dólar y el caos económico de comienzos de los 80”, revela el director.

23 – Magnetoscopio musical

Un robot que caminaba entre cables y equipos de audio fue uno de los primeros efectos especiales de la pantalla chica. El autómata, que hoy parece un simple juguete de plástico, era una especie de anfitrión del programa conducido por Rodolfo Roth, pionero en la televisión chilena en la emisión de video clips, adelantándose incluso a la creación de MTV. Magnetoscopio musical marcó la pauta de los programas juveniles de los 80, influyendo en experiencias posteriores como Más música (UC-TV) y Video top (Canal 11). En 1986, Roth desapareció sin mayores explicaciones de la pantalla y se dedicó al negocio de los mariscos congelados.

24 – Las series de los 70

Revisando el amplio abanico de series de esta década, resalta el glamour disco de Los Angeles de Charlie, tres hermosas detectives (Sabrina, Jill y Kelly) que persiguen malhechores por orden de un millonario misterioso cuyo rostro jamás es visto.
Inicialmente película para la TV, alcanzó pronto el estatus de serie de culto, catapultando a la fama, entre otras, a Farrah Fawcett, Jaclyn Smith, Kate Jackson y Cheryl Ladd. Otro tanto ocurrió con los rudos detectives Dave Starsky (Paul Michael Glaser) y Ken Hutchinson (David Soul), secundados por el simpático proxeneta Huggy Bear. Claro que no fueron las únicas: El lollipop de Kojak y la cámara lenta de El Hombre Nuclear y La Mujer Biónica lidiaron con la decadencia de La Isla de la Fantasía, cuyo mal gusto sólo se esforzó en superar esa oda al kitsch llamada El crucero del amor. Ello, sin mencionar al loro de Baretta, las persecuciones de Los Dukes de Hazard y las inverosímiles transformaciones de El Hombre increíble y La Mujer Maravilla.

25 – El control remoto

En 1977 llegaron a Chile los primeros televisores con control remoto electrónico, es decir, sobre la base de una luz infrarroja, tecnología que aún se mantiene. Sin embargo, ya en 1966 existía un sistema mecánico de elección de canales a distancia que transmitía vibraciones de ultrasonido, mediante un comando conectado por un cable al televisor. La revolución del control remoto cambió los hábitos de los chilenos y posibilitó ver televisión desde la cama. Así, las tandas comerciales, antes tan molestas para el público al interrumpir por varios minutos la programación, eran fácilmente sorteadas. Pero el nuevo adminículo también permitió silenciar el televisor o, en un impulso más radical, cambiar de un programa a otro en cualquier momento. Era el inicio de la hoy tan arraigada rutina del zapping, un dolor de cabeza para los creativos y productores televisivos.

26 – El chapulín y el chavo

En 1980, miles de niños chilenos compraban en las calles un chipote chillón o pastillas de chiquitolina. Tanto entusiasmo -inédito para un programa infantil- obedecía al “fenómeno Roberto Gómez Bolaños” que, a partir de 1977, se instaló en Chile. Ese año, tanto el Chavo del Ocho como El Chapulín Colorado fueron transmitidos por el canal de la Universidad de Chile. Las otras estaciones de televisión no se imaginaron entonces todo el revuelo que causarían los personajes del comediante mexicano, conocido como Chespirito.
Desde mayo de 1981 a mayo de 1986, el programa fue transmitido por Televisión Nacional, en distintos horarios y temporadas. En 1990 le tocó el turno a Megavisión en un ciclo que mantiene hasta el día de hoy. Muchas de las “invenciones” de Gómez Bolaños -quien decidió poner fin al programa en 1992 tras 27 años de éxito- siguen recorriendo Latinoamérica con sus espectáculos propios: Quico y su compañía; La Chilindrina con su Holiday On Ice; y los circos de El Profesor Jirafales, oño y el Señor Barriga.

27 – La Madrastra

Fue el mayor hito televisivo de 1981 y originó una sicosis colectiva por averiguar quién mató a Patricia. La seductora intriga creada por Arturo Moya Grau inspiró portadas de diarios, y La Tercera organizó un concurso para dar con la respuesta. En esa época, ni la propia Gloria Munchmeyer, que encarnaba a Estrella, supo que era la culpable del crimen ocurrido en el cuarto 345 en un hotel de Los Angeles, ya que se filmaron varios finales. El último capítulo transmitido el 17 de agosto de 1981 significó la paralización de las actividades en todas las localidades del país donde llegaba Canal 13.
A su vez, La Madrastra sería el primer movimiento de la “guerra de las teleseries” que enfrentaría a TVN y UC-TV, y ahora último a Megavisión, en una costosa lucha por el rating en el horario que precede al noticiero central.

28 – Mundo ’83

En 1981, Hernán Olguín era reportero de temas científicos y jefe de Prensa deTeletrece, pero su sueño era crear un programa en horario prime exclusivamente dedicado a reportajes del área de tecnología y ciencia. Se trataba de una idea bastante audaz para la época que, no obstante, encontró acogida en el secretario general de Canal 13, Juan Agustín Vargas, y en el propio director del canal, Eleodoro Rodríguez. “Era imposible decirle que no a Hernán”, recuerda la periodista Andrea Vial, una de las fundadoras de Mundo ´83. El equipo formado por Olguín trabajó durante todo el año 82 para por fin salir al aire el segundo semestre del año siguiente. “Ese día teníamos siete casetes editados hasta el último minuto por la acuciosidad de Hernán”. Su entusiasmo no se apagó ni siquiera en 1986 cuando, ya gravemente enfermo de cáncer gástrico, revisaba libretos desde su habitación del Hospital Clínico de la Universidad Católica.

29 – Informe Especial

Junio del 84 fue el mes en que, luego de años de discusión, TVN da el vamos al primer programa de investigación periodística. Santiago Pavlovic fue el encargado del proyecto que tímidamente debutó con un reportaje sobre la violencia intrafamiliar a las 11 de la noche. La acogida fue tal que sólo semanas después de su debut el espacio se trasladó al horario estelar. El hecho de enfrentar en forma seria y sin mayores tapujos temas políticos y sociales generó ciertos roces que significaron que cada capítulo debía pasar por una estricta revisión por parte del directorio antes de salir al aire. Según cuenta Pavlovic, “cuando desarrollamos la investigación de Michael Townley, por ejemplo, considerábamos que era un buen entrevistado. Sin embargo, el Presidente Aylwin planteó postergar el programa por las repercusiones que podía tener. Al final el reportaje salió, pero el editor periodístico del programa Patricio Caldichoury, también”. Esto a la larga obligó a relegar los temas políticos nacionales a segundo plano y dar mayor importancia, por un criterio comercial, a reportajes de tipo social y humano.

30 – Martes 13

En 1971 se juntaron por primera vez César Antonio Santis, el director Gonzalo Bertrán y el productor musical Camilo Fernández en el programa A 120 kilómetros por hora, del canal nacional.

Fue el primer estelar como tal y su fórmula se repitió, con ligeras modificaciones, en diversos espacios y canales, hasta llegar a Martes 13, donde volvió a reunirse este trío de profesionales a mediados de los 80. Sin duda uno de los programas que logró liderar la audiencia durante más tiempo, supo adaptarse a los cambios del gusto del público y sobrevivir a la rotativa de animadores, tras la salida de Santis.

2 comentarios to “40 Hitos de la Televisión Chilena (Tercera Parte)”

  1. EL PRIMER CHILENO QUE SALIO AL AIRE EN VIVO EN TELEVISION, fue este humilde servidor. 7 días antes que se inaugurara el Canal 8 UCV-TV, hoy Canal 4 UCV. Ocurrió por accidente, pero quedó perpetuado. La actuación duró más de una hora y como Jefe de Estudio del incipiente Canal hube de ejecutar todos los parlamentos y movimientos del programa inaugural. Valparaíso, Viña y Quilpué se volcaron a la línea telefónica universitaria pensando que la inauguración era en ese momento. Hay más…

  2. Nesecito los nombres d los programas q marcaron un ito
    los animadores mas sobresalientes
    eso es desde el 2000 asta el dis d hoy
    Me pueden mandar un link d esa info
    si es q la poseen
    Muchas gracias

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