M.A.S.H.

Julio 14, 2007

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Durante doce años esta serie sobre un grupo de doctores que trataban de tomarse la vida con humor en medio de los horrores de la Guerra de Corea, hizo las delicias de los televidentes. Su origen está en la exitosa película realizada en 1970 por Robert Altman (Pret-a-porter), que protagonizaron Donald Sutherland y Elliot Gould, y que derrochaba una caústica mirada liberal y antibeliscista.

La versión televisiva, creada por Richard Hooker y producida por la 20th Century Fox, mantiene los personajes principales y las situaciones clave del filme, y los adapta al esquema de la comedia por capítulos (de 25 minutos). Así, a lo largo de los 251 capítulos exhibidos originalmente entre 1972 y 1983, desfilaba un peloton de graciosos caracteres liderados por un grupo de médicos cirujanos destinados en el Hospital Quirúrjico Militar 4077: Benjamin “Halcón” Pierce (Alan ALda), John “Trampero” McIntire (Wayne Rogers) y B.J. Hummicut (Mike Farrell). Junto a ellos, y a veces víctimas de sus jugarretas, estaban Margaret “Labios Calientes” Houlihan (Loretta Switt) y su amante furtivo, el mayor Frank Burns (Larry Linville).

Su único modo de sobrevivencia era la ironía. La principal gracia es que, junto a la constante sátira de un grupo de personajes que trataban de hacer lo mejor posible su trabajo -salvar vidas- en una guerra, donde el objetivo principal es justamente todo lo contrario, había también una gran preocupación por los personajes. Por muy extravagantes que fueran, éstos eran tratados de forma muy humana y realista. Como Maxwell Klinger (Jamie Farr) un gay de origen libanés que, con el fin de ser declarado loco y enviado de vuelta a casa, se paseaba por el campamento vestido con ropa de mujer. O el inigualable Radar (Walter O’Reilly), secretario de la compañía, tan ingenuo como buena gente.

A ellos les pasaban cosas. Evolucionaron, cambiaron, operaron heridos que venían del frente, destilaron su propio whisky, se emborracharon, persiguieron enfermeras, murieron o regresaron al hogar. La serie marcó un hito y su último capítulo fue uno de los primeros en romper récords de audiencia (antes que lo destronaran, primero Dallas, y luego Cheers).

Un dato curioso. El personaje de John McIntire, al que sus amigos llamaban “Trampero” y estaba encarnado por Wayne Rogers, es el mismo que se repitió, después en otro programa televisvo. Pernell Roberts, el mayor de los hermanos Cartwright en Bonanza, hacía del mismo personaje pero algo mayor, un cirujano que alguna vez estuvo en la Guerra de Corea, en la serie Hombres de Blanco.

Transmitida en Chile por Canal 13.


La Mujer Maravilla

Julio 14, 2007

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La Mujer Maravilla (Wonder Woman) es un personaje de historietas surgido de la compañía DC Comics, la misma casa donde surgieron Batman y Superman, dos de los más célebres superhéroes del cine y la tevé. Realizada entre 1976 y 1979, la serie coincidió con otras del mismo género que se hicieron a fines de esa década para la pantalla chica; como El Hombre Araña y El Hombre Increíble.

Protagonizada por la voluptuosa Lynda Carter, la serie estaba ambientada en la Segunda Guerra Mundial. La historia partía cuando el piloto de aviacion mayor Steve Trevor (Lyle Waggoner), sufría un accidente y su avión se estrellaba en las cercanías de la Isla Paraíso, un lugar oculto y misterioso en el que vivían las mitológicas Amazonas, poseedoras del secreto de la eterna juventud.

Trevor es rescatado por Diana (Carter), la princesa de las amazonas, y gracias a él, las mujeres se enteran de la amenaza que se cierne sobre la humanidad a causa de los nazis. La reina Hipólita decide enviar a una de las suyas a luchar y ayudar a los aliados. Para elegir a su campeona, se hace un proceso de selección, en el que Diana tenía prohibición de participar. Lo hizo igual y ganó, adjudicándose la responsabilidad de salir al mundo para colaborar contra los alemanes.

Así, se convierte en Diana Prince, la asistente de Steve Trevor, y cuando amenazan las fuerzas del mal se convierte en La Mujer Maravilla.

Tiene el poder de la inmortalidad, gran fuerza y velocidad, además de una serie de curiosas armas: entre ellas, una tiara que puede usar como si fuera un boomerang, unos brazaletes que detienen las balas, un lazo dorado que hace decir la verdad y un avión jet invisible.

Después de acabada la guerra, vuelve a su isla, para regresar 30 años después al mundo actual -los años ‘60- y ayudar al hijo de Trevor, Steve TrevorJr. (Waggoner otra vez), en una agencia secreta llamada IADC.

Hace tiempo se viene preparando un filme sobre La MujerMaravilla, que ya tuvo en 1974 un telefilme -realmente malo- con Cathy Lee Crosby (una de las animadoras de ¡Esto es Increíble!), que usaba una malla de cuerpo entero bastante poco glamorosa. En 1975 vino el telefilme de larga duración donde se muestra la llegada de Steve a la isla y el origen de La Mujer Maravilla encarnada por Lynda Carter. Ahí ya vestía el traje original, el que aparece en las historietás, con rojo, azul y estrellas blancas, como si fuera una bandera de Estados Unidos. Bastante burdo, pero hay que reconocer que ella sabía lucirlo bastante bien.

Como dato trivia, Debra Winger, la actriz tres veces nominada al Oscar, tuvo un papel en esa serie. Cuando aún era una adolescente, apareció en un par de episodios haciendo el papel de la hermana chica de Marvilla, conocida como Drusilla, alias La Chica Maravilla.

Transmitida en Chile por TVN.