Cagney y Lacey

Junio 23, 2007

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Clásica serie policial protagonizada por dos recordadas mujeres:  Cagney y Lacey.

Tyne Daly era la detective Mary Beth Lacey y Sharon Gless, la detective Christine Cagney, en esta dramática serie realizada entre 1982 y 1988.

Hay que decir, sí, que el papel de Cagney lo hicieron antes otras dos actrices. En el piloto fue encarnada por Loretta Sweet (“Labios Calientes” en M.A.S.H.) y en la primera tem­porada, Meg Foster. Pero sin duda es Sharon Gless quien popularizó el personaje.
La serie mezclaba las historias de investigación policial con las vicisitudes humanas de las dos protagonistas. Ambas tenían que tratar de demostrar que eran tan capaces como cualquiera en un precinto neoyorquino con mayoría masculina, ejemplificada, por ejemplo, en tipos como el misógino detective Victor Isbecki (Martin Kove).

Cagney, la rubia, era la más dura. Soltera -con diversos problemas amorosos-, era hija de un destacado policía y trataba de ser como su padre, a la vez que combatía con otra cosa que heredó de él, su alcoholismo. Lacey era la morena, la más sensible. Casada con Harvey (John Karlen), un trabajador de la construcción y sindicalista, tenía dos hijos: Michael (Troy W. Slaten) y Harvey Jr. (Tony Latorre).

Juntas hacían un equipo de maravilla ya que se complementaban en lo profesional y también en lo íntimo. Sus capítulos cada vez derivaron más hacia los conflictos personales, aunque nunca dejaron de lado el suspenso y el dramatismo de los casos policiales.

Así por ejemplo, a las crisis sentimentales de Cagney y a su lucha contra el alcoholismo, se sumaba el temor de Lacey ante el cáncer y la desesperación ante la actitud fascista de su hijo adolescente.

La dupla volvió a reunirse en cuatro telefilmes producidos a mediados de los años 90. Y el estilo era el mismo. Todos los capítulos de sus historias eran vividos con realismo, como seres humanos que, daba la casualidad, trabajaban como detectives.

En un género machista, donde las mujeres o son fantasías eróticas típicas (como en Los Angeles de Charlie), o la respuesta femenina a los duros detectives de la tevé (como en la Mujer Policía), ellas parecían de verdad. Y es que, aunque las cosas se pusieran feas y hubiera que empuñar un arma, nunca perdían su esencia de mujeres. Y de damas.

Transmitida en Chile por Canal 13.