Conducido por el maestro Raúl Matas, el más grande e importante de los animadores de la historia en la televisión chilena, a fines de los 70’s y principios de los 80’s por las pantallas de Television Nacional (TVN). Inolvidables las presentaciones en el estelar de Lee Majors, el hombre nuclear, Grace Jones, que se comió una planta de la escenografía, Chuck Berry, quien por primera vez visitaba sudamércia, y Lou Ferrigno, el hombre increíble a quien le dio la furia y destrozó unos pilares que adornaban del estudio. Del mismo espacio se recuerdan con gran cariño las simpáticas telechácharas de Jorge Romero Firulete, las intervenciones del Mago Helmut, Ronco Retes y de Pepe Tapia con sus personajes.
Se mantuvo casi una década al aire -su última emisión fue el año 1983- y cuando Matas se cambió de canal (se fue a trabajar a Canal 13) condujo en éste otro recordado clásico de los estelares nacionales: Una Vez Más, pero esa es otra historia.
¿Alguien recuerda a uno de los protagonistas de esta serie?. Pues es Michael Douglas. Famoso actor y productor, recordado por sus papeles de galán torturado en cintas como Atracción Fatal, Bajos Instintos y Acoso Sexual.
En esa época tenía solo 28 años y se hizo famoso coprotagonizando esta célebre serie policial, Las Calles de San Francisco, al lado de ese monumento a la actuación que era el gran Karl Malden, el mismo de la película de Hitchcock, Mi Secreto me Condena y Nido de Ratas, de Elia Kazan, entre muchas otras.
Las Calles de San Francisco era una producción de Quinn Martin, gestor de otras famosaas creaciones para la televisión como Barnaby Jones, Cannon, Los Invasores, El FBI en Acción, El Fugitivo y Los Intocables. Todo partió con un telefilme realizado en 1972, cuyo guión estaba basado en una novela de Carolyn Weston y que situaba la historia en la ciudad de San Francisco.
Así comenzó la serie, que duró entre 1972 y 1977, y que principalmente estuvo centrada en la resolución de casos de homicidio, y la relación que se establecía entre un veterano detective, el teniente Mike Stone (Malden), y el novato inspector Steve Keller (Douglas).
Stone era un tipo astuto, hábil, pura intuición y experiencia, que se había formado en la calle, con 20 años de trabajo policial; Keller era joven, y se había educado en la universidad. Sus diferencias de método, y a pesar de eso, la férrea relación entre ambos, era la que sostenía el argumento.
Algunos de los capítulos sirvieron para toquetear a futuros realizadores de cine como John Badham y Richard Donner, e incluso para que probara suerte en la dirección el propio Michael Douglas, que abandonó la serie el último año de producción.
En ésa última temporada siguió Karl Malden, pero su compañero fue reemplazado por el inspector Dan Robbins, encarnado por Richard Hatch, que más tarde sería el capitán Apollo de Galáctica, Astronave de Combate.
Cuando la serie fue resucitada en 1992, Malden estuvo solo. Michael Douglas estaba en otra. Tras su partida de Las Calles de San Francisco, se lanzó de lleno a la actuación y la producción de cine. Empezó bien, porque el primer filme que produjo en 1975, Atrapado sin Salida, con Jack Nicholson, le significó ovaciones de la crítica, éxito mundial y varios premios Oscar. Siguió produciendo y protagonizando Síndrome de China, con Jane Fonda, y desde entonces ha realizado una carrera bastante llamativa, coronada con el Oscar a Mejor Actor por su rol de un inescrupuloso ejecutivo en Wall Street, de Oliver Stone.
Además, no hay que olvidar que Douglas fue el productor de la cinta Starman, El Hombre de las Estrellas con Jeff Bridges, que dirigió John Carpenter. Y a partir de ese filme, realizó la que ha sido hasta ahora su única otra participación en un proyecto televisio además de Las Calles de San Francisco, aunque esta vez como productor con Starman, El Hombre de las Estrellas, la serie.