Un amor de tres generaciones fue el que presentó TVN en esta telenovela, cuya historia transcurre en tres épocas diferentes. La primera está ambientada en la década de 1940 y contaba la historia de amor entre Isabel Torreblanca (Nancy Paulsen) y Humberto Valle (Remigio Remedy), un desconocido personaje que llegaba al pueblo de Alto Pinar. Como en toda buena historia romántica, las promesas de amor eterno no estuvieron ausentes, sobre todo si había una vieja tradición de por medio, que prometía a los que se juraran amor eterno a la sombra de la estatua de un ángel (de ahí el nombre de la telenovela).
Pero lamentablemente para ellos, no siempre esas historias resultan. Su relación no fue aceptada por los padres de ella, que los separan y la obligan a casarse con su prometido de toda la vida.
La separación da pie para la segunda parte de la historia, que se ambientaba en los años 60, porque los antiguos enamorados se volvían a encontrar y a separar. Este segmento del guión estaba centrado en la hija de Isabel.
La última parte de la telenovela nos traslada a los años ’80. pero esta vez los protagonistas principales son los nietos de Isabel y Hernán, quienes repiten la historia y al promesa de amor de sus abuelos. Pero esta vez tenían mejores resultados y, además, los ayudaban a reencontrarse definitivamente.
Dirigida por René Schneider en 1989, destacó también por su banda sonora, la que salió a la venta (creo que fue una de las primeras telenovelas que lo hizo) y se convirtió en un éxito.
El escenario principal de esta teleserie era un salón de belleza, donde se relataba la vida de su dueña, una famosa ex vedette llamada Kiki Blanche (Luz Jimenez), y sus hijos.
Una de las historias centrales de esta recordada telenovela de finales de los ‘80 se desarrollaba en torno a una de sus hijas y a su supuesta nieta. Entre ellas se producía un triangulo amoroso cuando Milena (la gran actriz Sonia Viveros), la mayor, se enamoraba de Esteban Greve (Osvaldo Silva), un abogado del que también se “enamoraba” la caprichosa Fernanda, pepel que estuvo a cargo de la debutante Ana María Gazmuri, comenzando los conflictos entre ellas por el corazón del abogado. La lucha tuvo un fuerte desenlace cuando Milena debe confesar algunos de los secretos mejor guardados de su pasado, con relación a Fernanda, quien resultaba ser su hija.
A la rebelde Fernanda también le toca recibir su lección cuando conoce a Marcelo, un argentino encarnado por Claudio Reyes, que le da lecciones sobre personalidad con el sello clásico de los porteños argentinos.
Los otros hijos de Blanche también aportan sus historias a la trama principal, con historias tan complicadas como las de sus hermanas. Connie (María Paz Vial), por ejemplo, se enamoraba de Gonzalo (Ramón Farías), un empleado bancario que no la toma en cuenta porque se enamora de Patricia (Nancy Paulsen), el amor oculto de Pablo (Alvaro Pacull), hermano de Connie.
Dirigida por Ricardo Vicuña es una de las grandes teleseries producidas por Televisión Nacional y una de las últimas consideradas clásicas o de la época dorada de las teleseries chilenas.
Inspirada en una película de Paul Schrader -La Marca de la Pantera-, Manimal contaba la historia de Jonathan Chase (Simon MacCorkindale), un profesor universitario inglés que tenía la extraña habilidad de transformarse en cualquier animal.
La serie duró sólo una temporada (en realidad 8 episodios) y en Chile fue exhibida el año 1985, los días Martes a las 21:20 horas por TVN. El concepto, acuñado por Glen A. Larson y Donald R. Boyle, apuntaba a que Jonathan Chase conocía tan bien los misterios del mundo de los animales, que spodía metamorfearse en uno de ellos. El don lo había heredado de su padre, con quien conoció los grandes enigmas de la naturaleza.
El pasado del profesor Chase incluía viajes por Africa y el Tibet, donde profundizó sus conocimientos, pero su hablilidad de cambiar de forma apareció en medio de una situación de peligro durante la guerra de Vietnam.
En el presente, el aristocrático, culto y brillante académico enseñaba comportamiento animal en la Universidad de Nueva York, amén de asesorar al Departamento de Policía. Lo secundaba en sus aventuras Tyrone C. Earl (Michael D. Roberts), alias T, su compañero en Vietnam, convertido en ayudante y confidente. Además, estaban la rubia detective Brooke McKenzie (Melody Anderson) y el teniente de la policía Nick Rivera (Reni Santoni).
La mayor gracia de cada capítulo era el momento en que Chase se transmutaba en animal. Los efectos especiales eran bastante decentes (en la era previa a los actuales avances digitales) y aunque la secuencia era corta y siempre igual, constituía el punto emocionante de cada historia. Y aunque se suponía que el profesor tenía la facultad de tomar la forma de cualquier animal (alguna vez se convirtió en serpiente y otras en halcón), la mayoría de las veces el bicho escogido era una pantera negra. Tampoco era tan alto el presupuesto.