Con Temple de Acero

Cada vez que se estrena una nueva película de James Bond, aparecen los infaltables artículos sobre quién es el mejor de los agentes 007. Y es por esto que recuerdo una serie ochentera en que uno de los protagonistas, ya desde esa época, intentaba ponerse el traje del famoso espía británico. Se trata del irlandés Pierce Brosnan y la serie es la divertida Con Temple de Acero.

La historia parte con Laura Holt (Stephanie Zimbalist), una eficaz detective privada que, sin embargo, no logra hacer despegar su agencia por una razón muy simple: es mujer. Entonces, como el protagonista de la clásica novela del chileno Jenaro Prieto, se inventa un socio, o más bien un jefe de nombre Remington Steele, quien simplemente no existe. Pero los clientes no lo saben, y le empieza a ir excelente con sus negocios detectivescos.

En el primer capíiulo, algo sale mal y ella debe materializar a Mr. Steele. Por esas casualidades del destino, un misterioso y enigmático personaje de oscuro pasado (Pierce Brosnan), llega en el preciso momento para hacerse pasar por Steele, enredando de tal forma las cosas, que termina convirtiéndose en el socio y jefe de Laura, permanentemente.

La serie fue emitida originalmente entre 1982 y 1987 y fue creada por el productor Michael Gleason (además tenía una pegajosa cortina del gran músicio Henry Mancini, el de la melodía de La Pantera Rosa). De alguna forma, su mezcla de serie de detectives privados, casos policíacos y misterios criminales por resolver, con los códigos del género de la comedia romántica, son una suerte de antecedente del fenómeno que llevaría más lejos Luz de Luna.

La relación entre Laura y el supuesto Steele pasa de la desconfianza a la colaboración, la amistad, el compañerismo y finalmente el amor. Juntos se dedican a resolver enigmas para los que son contratados y a diferencia de la agencia Luna Azul, por ejemplo, la de ellos era bien exitosa y cotizada. Contaban con la colaboración de una diligente señora llamada Mildred Krebs (Doris Roberts), que los ayudaba en los casos. Y pasaban fácilmente del humor al suspenso y a escenas donde corrían peligro mortal. Pero de las que salían airosos siempre.

Brosnan hacía gran despliegue de su carisma, su encanto y su estampa, que lo hicieron un candidato seguro para ocupar el rol de Bond. De hecho, los productores de la serie fílmica lo llamaron luego del retiro de Roger Moore, pero no pudo por sus compromisos para Con Temple de Acero. Eso le dió la oprtunidad a Timothy Dalton para quedarse con el rol. Lo que fue bueno para los fanáticos de Remington Steele, pero no para los de James Bond.

Transmitida en Chile por TVN.

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